<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title> &#187; La Almozara</title>
	<atom:link href="http://www.zaragozarebelde.org/categorias/la-almozara/feed" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://www.zaragozarebelde.org</link>
	<description></description>
	<lastBuildDate>Fri, 25 Feb 2011 17:11:25 +0000</lastBuildDate>
	<generator>http://wordpress.org/?v=2.8.4</generator>
	<language>en</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
			<item>
		<title>ALMOZARA, LA LUCHA CONTRA LA QUÍMICA</title>
		<link>http://www.zaragozarebelde.org/almozara-lucha-contra-la-quimica</link>
		<comments>http://www.zaragozarebelde.org/almozara-lucha-contra-la-quimica#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 28 Dec 2009 09:19:23 +0000</pubDate>
		<dc:creator>eva.feroz</dc:creator>
				<category><![CDATA[Imágenes]]></category>
		<category><![CDATA[La Almozara]]></category>
		<category><![CDATA[Movimiento vecinal]]></category>
		<category><![CDATA[Almozara]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.zaragozarebelde.org/?p=3430</guid>
		<description><![CDATA[
]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a rel="attachment wp-att-3431" href="http://www.zaragozarebelde.org/almozara-lucha-contra-la-quimica/f_00194-2"><img class="alignnone size-medium wp-image-3431" title="Quimica fuera ¡ya!" src="http://www.zaragozarebelde.org/wp-content/uploads/2009/12/F_00194-300x205.jpg" alt="Quimica fuera ¡ya!" width="300" height="205" /></a></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.zaragozarebelde.org/almozara-lucha-contra-la-quimica/feed</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>CSO MIJU</title>
		<link>http://www.zaragozarebelde.org/cso-miju</link>
		<comments>http://www.zaragozarebelde.org/cso-miju#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 20 Mar 2000 17:25:14 +0000</pubDate>
		<dc:creator>jdmonteagudo</dc:creator>
				<category><![CDATA[La Almozara]]></category>
		<category><![CDATA[Okupacion]]></category>
		<category><![CDATA[CSO MIJU]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.zaragozarebelde.org/?p=814</guid>
		<description><![CDATA[Este texto podría llevar el subtítulo de “La experiencia de la okupación en los barrios” e indicaría por dónde hay que empezar el artículo. Barrios y ocupación, dos palabras que seguramente, hasta que se okuparan las naves abandonadas de la empresa Miju el sábado 11 de marzo, no se habían relacionado en esta ciudad.
Por un [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Este texto podría llevar el subtítulo de “La experiencia de la okupación en los barrios” e indicaría por dónde hay que empezar el artículo. Barrios y ocupación, dos palabras que seguramente, hasta que se okuparan las naves abandonadas de la empresa Miju el sábado 11 de marzo, no se habían relacionado en esta ciudad.<br />
Por un lado, al tiempo que okupamos La Miju, el movimiento okupa de la ciudad había ingresado, desde la Casa de la Paz, en una dinámica de ocupaciones con desalojos a la semana (mención a la resistencia en el tejado en San Agustín aparte) impidiendo que se desarrollaran proyectos duraderos de centro social.<br />
<span id="more-814"></span>Por otro lado, y enlazando con el texto del KALA, el Centro Social Revolucionario de L´Almozara (alquilado) había sido desalojado por la policía dejando en la calle a gente con ganas de seguir trabajando en el barrio.<br />
Okupar, en ese momento, fue más un gesto de orgullo bravucón que una decisión tomada fríamente. Todos teníamos en la cabeza los últimos años de ocupación y sabíamos (pensábamos, más bien) que no iríamos más allá de la semana. Así que fuimos a lo grande. Hicimos pública la okupación el día de reflexión de las elecciones de 2000, que tristemente instalarían a la derecha con mayoría absoluta, aunque llevábamos más de quince días trabajando en su limpieza. Tras una concentración en la Plaza Europa, unas cien personas entraban en el número dos de la calle Río Guadalope. Un día entero de limpiar lo que quedaba y que terminó con un multitudinario concierto.<br />
En los días siguientes supimos quién era el dueño de las naves: el constructor y especulador Espuelas, un conocido mal bicho de la ciudad. Decidimos plantarnos en su oficina a comentarle lo que estábamos haciendo y, ante nuestra sorpresa, contestó que no interpondría denuncia alguna mientras no recibiera quejas, ya que no tenían planes para las naves en un futuro cercano. Palabrita de especulador que vale tanto como la de pinocho. A los pocos días nos remitió una carta en la que nos invitaba a irnos por haber recibido quejas de la Asociación de Vecinos de La Almozara. Fue un cutre intento de atemorizarnos, pues tratábamos directamente con la Asociación y redactaron una carta en la que afirmaban que esas quejas eran falsas y que no se volviera a utilizar falsamente su nombre. El buen trato con la Asociación, así como con el bar de jubilados (con el que compartíamos pared y desacuerdos con Espuelas) y el silencio del propietario a partir de entonces, dieron un  impulso serio a la actividad del centro social que ya se veía medianamente asentado.</p>
<p>Contábamos con dos naves de proporciones considerables que venían a suplir la carencia de espacios grandes  y autogestionados en la ciudad, por lo que decidimos desde un principio utilizar este espacio para la financiación mediante actividades de los colectivos zaragozanos.<br />
De esta forma, resulta difícil encontrar más de dos fines de semana seguidos de marzo a noviembre sin alguna actividad en el CSO Miju. Comidas populares, talleres, fiestas, bailes, conciertos, charlas, etc. Durante diez meses La Miju consiguió descentralizar la actividad revolucionaria que se concentraba en el barrio de La Madalena (no sin ayuda, en parte, de gente de ese mismo barrio). Ahora los vecinos de L´Almozara podían ver lo mejor y lo peor de otras formas de entender el mundo.<br />
Y si bien estos fueron meses de gran actividad alternativa, también lo fueron de aprendizaje.<br />
El CSO Miju cargó con ciertos problemas del CSR de L´Almozara. Problemas derivados, posiblemente, de darse de morros con ciertos esquemas y comportamientos de gente del barrio que, aunque eran capaces de arrimar el hombro a la hora de currar como nadie, también lo eran de desquiciar cualquier comportamiento asambleario. Es pertinente anotar esto porque, en lo que suponía la dinámica interna del centro social, se empleaba mucho tiempo en debates y resolución de conflictos.<br />
Para mitad de mayo, el aspecto de la calle era completamente diferente. Se había pintado la fachada y realizado murales a lo largo de los muros de las naves hasta el final de la calle. Nuestra presencia en el barrio se hacía notar y decidimos dotarnos de un órgano de expresión que pusiese palabras a lo que todos los vecinos podían ver ya. En mayo se buzoneó el primer número de Revuelta en L.A., que tomaba el nombre de nuestro programa de Radio Topo y que, por otra parte, había pasado a ser también el programa del CSO. Editamos dos números en los que se incluyeron no solo noticias o artículos relacionados con la okupa, sino también noticias de carácter más general, siempre dentro de la contrainformación.<br />
El Pilar Disidente de ese año centró gran parte de su programación en La Miju, sin que hubiese un solo día sin actividades, con un éxito variable de público que alcanzó la nada desdeñable cifra de setecientas personas el día 12 de octubre.<br />
Seguramente nunca pudimos recuperarnos de la resaca de Pilares que, combinada con el agotamiento derivado de la acumulación de problemas internos, nos colocó en una posición muy débil frente a los problemas que empezaban a llegar de fuera.<br />
A finales del mes de noviembre comenzaban a derribar las naves adyacentes y con ellas la instalación eléctrica de toda la manzana. La enorme dificultad para volver a tener luz se transformó en un paulatino abandono del espacio, a la vez que las máquinas avanzaban hacia nuestras cuatro paredes, para derribarlas finalmente en enero de 2001.</p>
<p>Como epílogo queda la manifestación contra el desalojo que terminó en las oficinas del especulador Espuelas. Alguien parece que tomó buena cuenta y a los pocos días esa cueva fue atacada e incendiada. Pese al intento de los medios de culpabilizar al KALA (disuelto desde hacía más de un año), nadie sufrió represión alguna. Guinda y punto y final a los sueños de okupación en L´Almozara.<br />
<span style="color: #ff6600;"><em>Buda</em></span></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.zaragozarebelde.org/cso-miju/feed</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>REVOLVIENDO EN L.A.: EL KOLECTIVO ALTERNATIVO DE LA ALMOZARA</title>
		<link>http://www.zaragozarebelde.org/revolviendo-en-la-el-kolectivo-alternativo-de-la-almozara</link>
		<comments>http://www.zaragozarebelde.org/revolviendo-en-la-el-kolectivo-alternativo-de-la-almozara#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 20 Mar 1995 17:16:38 +0000</pubDate>
		<dc:creator>jdmonteagudo</dc:creator>
				<category><![CDATA[Centros Sociales Autogestionados]]></category>
		<category><![CDATA[La Almozara]]></category>
		<category><![CDATA[KALA]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.zaragozarebelde.org/?p=810</guid>
		<description><![CDATA[El Kolectivo Alternativo de La Almozara (KALA) aparece a finales de 1995, promovido por las inquietudes sociales de un grupo de jóvenes de poco más de veinte años. No es fácil definir en qué consistían esas inquietudes, frecuentemente descritas por nosotros mismos con vaguedades como “mover el barrio”, “hacer cosas”, “dar caña”, “acercar las luchas [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>
<a href='http://www.zaragozarebelde.org/revolviendo-en-la-el-kolectivo-alternativo-de-la-almozara/c_00025' title='KALA'><img width="150" height="150" src="http://www.zaragozarebelde.org/wp-content/uploads/2009/03/c_00025-150x150.jpg" class="attachment-thumbnail" alt="" title="KALA" /></a>
<a href='http://www.zaragozarebelde.org/revolviendo-en-la-el-kolectivo-alternativo-de-la-almozara/p_00091' title='KALA'><img width="150" height="150" src="http://www.zaragozarebelde.org/wp-content/uploads/2009/03/p_00091-150x150.jpg" class="attachment-thumbnail" alt="" title="KALA" /></a>
<br />
El Kolectivo Alternativo de La Almozara (KALA) aparece a finales de 1995, promovido por las inquietudes sociales de un grupo de jóvenes de poco más de veinte años. No es fácil definir en qué consistían esas inquietudes, frecuentemente descritas por nosotros mismos con vaguedades como “mover el barrio”, “hacer cosas”, “dar caña”, “acercar las luchas de Zaragoza al barrio”&#8230; Pese a que las referencias al barrio de La Almozara siempre ocuparon un lugar preferente en nuestro discurso, y nuestra práctica estuvo muy pegada a sus calles, la creación de un colectivo de barrio no se derivaba de una problemática específica. Se trataba más bien de encontrarnos en un entorno conocido y cómodo en el que poder desarrollar actividades que tenían por espejo a los movimientos sociales zaragozanos de la época.</p>
<p><span id="more-810"></span>El KALA no inventó nada, ni lo pretendió. Durante muchos periodos ni siquiera llevó a cabo campañas propias. Quiso ser un vehículo de participación, hecho a la medida de sus miembros, en las luchas sociales de la ciudad y en los asuntos del barrio. Podemos decir que aportó un par de elementos positivos en su tiempo, aunque de alcance limitado. El primero de ellos fue la apuesta por trabajar fuera de los círculos geográficos en que se estaba concentrando la actividad contestataria zaragozana (el “gueto de la Madalena”). Esto fue saludado como una buena noticia por todo el mundo, pero se ha revelado como una tarea muy dura; la experiencia almozarahui duró seis años, y en el resto de los barrios las cosas no han ido mucho mejor, con alguna honrosa excepción.<br />
La segunda aportación fue su relativa indefinición ideológica, que aunque pueda parecer negativa en principio, trajo un poco de sentido común en unos momentos en que los colectivos y centros sociales de distintas tendencias caminaban por senderos de incomunicación, cuando no de enfrentamiento. El KALA, siempre desde una óptica antiautoritaria y subversiva, se entendió bien con todos los grupos anarquistas, autónomos, trotskistas, antimilitaristas, ecologistas, feministas, antifascistas o vecinales con los que tuvo contacto.</p>
<p><strong>Sin local propio (1995-98).</strong><br />
La primera tarea fue buscar un local de reunión. Desde un primer momento se pensó en las instalaciones de la histórica Asociación de Vecinos Río Ebro, la que desde 1972 había liderado las luchas vecinales, viviendo momentos tan intensos como la pelea por la retirada de la contaminante Industrial Química de Zaragoza, con huelgas generales y enfrentamientos callejeros incluidos, y que se marchó en 1982. Estas luchas quedaron en nuestras retinas infantiles, y nos hacían considerar la asociación de vecinos como nuestro lugar natural. Sin embargo, la realidad en los noventa era bien distinta: las infraestructuras básicas del barrio ya estaban hechas, el aparente estado de bienestar llevaba a la desmovilización. La actividad de la asociación era escasa por falta de militantes, se centraba en tareas burocráticas y en litigios administrativos, y había abandonado la calle como escenario preferente. Algunas de sus líderes se habían marchado, y Encarna Mihi, su principal dirigente histórica, que aún controlaba la asociación, se había pasado al PSOE y poco después sería diputada autonómica.<br />
No tuvimos ningún problema, sin embargo, para que nos cedieran un espacio en sus locales, e incluso para organizar actividades públicas en ellos. La relación personal con algunos miembros de la asociación fue muy cordial, pero nunca hubo una colaboración estable y de confianza a nivel organizativo. Estuvimos en estos locales tres años, hasta el verano de 1998.<br />
Durante este periodo, nuestra actividad fue bastante en paralelo a la del resto de movimientos sociales del resto de la ciudad:<br />
Participamos activamente en la PAZ (Plataforma Antifascista de Zaragoza), que precisamente se creó tras una agresión sufrida por dos chicas del KALA en el Coso, y en la organización de los actos cada 20-N. Al mismo tiempo, se hacía un trabajo más de calle, identificando y plantando cara a los nazis del barrio. Un aspecto que considerábamos muy importante era ganar la guerra de las paredes: borrar sus pintadas, hacer las nuestras, tener presencia. El tema de la “presencia” se ha revelado posteriormente como fundamental en la lucha antifascista. En contextos de bajo perfil ideológico, todo terreno abandonado por nuestros símbolos  es tarde o temprano tomado por los suyos, y después de eso van las ideas y los actos. Esto era más o menos lo que intuíamos.<br />
El otro gran movimiento de esos años fue la insumisión. Poco después de crear el colectivo ingresó en prisión Javi Aguado, vecino de La Almozara que permanecería nueve meses en segundo grado y varios más en tercero. Durante este período, se llevó a cabo una intensa campaña de apoyo dentro del barrio, en la que promovimos la creación de una Coordinadora por la Insumisión que incluyó a nuestro colectivo, a la Asociación de Vecinos e incluso a la Casa de Juventud, de titularidad municipal. Charlas con notable asistencia, carteles, pintadas, contactos con Javi preso&#8230; fueron las principales actuaciones de esta coordinadora, que llegó a hacer aprobar en la Junta de Distrito, por unanimidad de todos los partidos políticos, una petición por la libertad de Aguado y de todos los insumisos, y por la despenalización de la insumisión.<br />
Otros temas en los que estuvimos presentes fueron la coordinadora O Zapo contra el túnel de Somport, la jornada de lucha de junio del 97 convocada por CNT y la Intersindical contra la reforma laboral, las diversas convocatorias para el 8 de marzo, el programa en Radio Topo que mantuvimos durante seis años, el homenaje a Vicente Basanta (un obrero asesinado por la policía durante la transición por hacer una pintada en San José), la campaña por la  despenalización del cannabis que promovieron Rebel y Kontrakorriente, y todo tipo de conciertos, vermús, meriendas, farras y lifaras que requiriesen nuestra colaboración. En general, eran uno o varios miembros del colectivo quienes mostraban interés por un asunto en particular, se involucraban, nos mantenían al corriente y participábamos en momentos puntuales.<br />
Además de esta participación en los movimientos sociales de la ciudad, también llevamos a cabo algunas iniciativas propias dentro del barrio. Nos propusimos empezar a tejer una red de apoyos y complicidades que nos permitiesen difundir inquietudes. La primera idea fue la elaboración de unas octavillas breves en las que exponíamos nuestra postura sobre asuntos de actualidad o aportábamos información para abrir debates, siempre con una perspectiva muy pegada a las calles, tanto en contenido como en tono y lenguaje. Hoy puede dar la sensación de que eran un poco ingenuas y con un puntillo tal vez pretencioso a veces (esa tendencia del iluminado a querer abrir los ojos a los demás), pero funcionaron bastante bien. Posiblemente había mucha gente inquieta en el barrio con ganas de ver qué hacían y qué les contaban esos chavales radicalotes. Estas hojas llegaron a estar presentes en diecisiete establecimientos, entre tiendas, bares y asociaciones.<br />
El siguiente paso fue la preparación de una programación estable de actos a lo largo de todo el año. Lo llamamos Foro Libre de La Almozara, y durante tres años (del 96 al 98) fue el paraguas bajo el que incluimos charlas, debates y proyecciones de lo más variopinto, siempre en los locales que nos cedía la Asociación contra el Paro de la Almozara (ACOPAL), un centro sociolaboral con cuyos miembros manteníamos excelentes relaciones. Procurábamos que los actos de cada mes tuvieran un hilo conductor común, y así podemos citar ciclos de cortos, de cine gore, de humor, o conjuntos de charlas sobre sindicalismo, el conflicto vasco, las disidencias en Estados Unidos, las drogas, el movimiento vecinal, participación juvenil&#8230;<br />
De nuestra implicación en los asuntos del barrio podemos citar dos casos representativos: la organización de las fiestas y las protestas en demanda de espacios para los jóvenes. Sobre las fiestas, siempre tuvimos gran interés en incorporarnos a la comisión de festejos para introducir eventos que recogiesen nuestros gustos e inquietudes. Fue totalmente imposible, sencillamente porque es un negocio demasiado jugoso como para dejar que merodeen por allí una cuadrilla de melenudos. Aún se deben de estar partiendo de risa desde que les propusimos que las barras de las verbenas las debían gestionar las asociaciones del barrio y no entregárselas a una empresa privada&#8230; Lo que hicimos fue organizar unas fiestas alternativas bastante modestas, pero que nos llenaban de orgullo. Solían incluir una exposición, una cena y una fiesta en algún bar afín, a veces con música en directo. Era una buena ocasión para juntarnos los del colectivo con amigos y simpatizantes, es decir, con la buena gente que nos rodeaba. Del resto de Zaragoza no bajaba mucho personal porque siempre coincidía con la Semana Cultural de la Madalena, a finales de junio.<br />
En cuanto a la demanda de locales culturales para el barrio, anduvimos de la mano de la asociación de vecinos en las movilizaciones que convocó en 1997 porque nos parecía que siempre que hubiera movimiento en la calle era motivo de gozo, aunque éramos bastante escépticos a la hora de pedir un Centro Cultural manejado por funcionarios  municipales. Pero ahí estábamos, en los cortes de tráfico de la plaza Europa, gritando “si no hay solución, habrá okupación”. Curiosamente, esta disyuntiva se reveló equivocada en poco tiempo: quienes querían “esa” solución acabaron teniendo su flamante Centro Cívico, y quienes queríamos “otra” solución la buscamos en la okupación de las naves de la Miju. Pero eso fue después de comprobar que ni aun dentro de un local alquilado éramos libres para actuar.</p>
<p><strong>En el Centro Social Revolucionario (1998-99).</strong><br />
La actividad del KALA se desarrolló hasta mediados de 1998 con los altibajos propios de las circunstancias personales de quienes lo formábamos. Para esas fechas, éramos de la opinión de que la carencia de un local propio era uno de los factores que lastraban la consolidación del proyecto. Por eso, en junio de ese año alquilamos un local en la calle Padre Landa nº 6 que, tras un verano de reformas un tanto atolondradas, abrió sus puertas en septiembre, con un aire entre centro social y peña de pueblo que iba a marcar su devenir.<br />
La intención declarada era que sirviese como punto de encuentro entre todo lo disidente que hubiese o pudiese haber en La Almozara, y tampoco ocultábamos que pretendíamos contagiar a quien se acercase de nuestros principios y formas de hacer. El problema fue que esos principios y formas no estaban muy definidos. El propio apellido “revolucionario” del centro social denotaba más voluntad de acción que otras posibilidades como “alternativo”, pero evitaba mencionar ideologías.<br />
Estas indefiniciones posiblemente también tuvieron su influencia en los problemas de gestión cotidiana del local. Hubo una considerable euforia inicial, motivado por la incorporación de bastantes personas nuevas, la mayoría de ellas adolescentes del barrio que veían en el centro social un lugar adecuado para hacer lo que, al fin y al cabo, proclamábamos: reunirse al margen del sistema.<br />
Cometimos una serie de errores en nuestro afán por crecer, y no fue el menor el ser incapaces de transmitir nociones mínimas de respeto por lo colectivo a muchos de nuestros nuevos compañeros. Se sucedieron  episodios de irresponsabilidad con cierta frecuencia, que causaron una sensación por parte de quienes habíamos puesto en marcha el proyecto, de que éste se nos iba de las manos, y un progresivo goteo de militantes que abandonaban impotentes.<br />
Un problema asociado a éste fue la apertura y financiación. En principio, las cuotas voluntarias, algunos conciertos en otros centros sociales y los ingresos de la barra cubrían justito los gastos del local. Abríamos casi todos los días mediante turnos. Sin embargo, hacia mediados del 99, un bajón de compromiso para estos turnos nos llevó a tomar la decisión de encomendarle a una persona la apertura y gestión del local, a cambio de los beneficios de la barra. Esta decisión provocó una polémica encendida, similar a la que por aquel entonces se vivía entre el resto de centros sociales de la ciudad sobre modelos de gestión. En el CSR, este asunto provocó la baja de más compañeros; fueron momentos dolorosos pero perfectamente evitables, ya que a los cuatro meses habíamos vuelto al sistema inicial de turnos.<br />
En cuanto a la actividad que desarrollamos en este periodo, podemos citar la continuación del Foro Libre, con charlas y proyecciones frecuentes y naturalmente en nuestro local; la celebración de comidas populares los domingos; la recopilación de una incipiente biblioteca; el acogimiento de eventos de grupos afines, como el 1º de mayo libertario de 1999, el encuentro anarcopunk en otoño de ese mismo año, una asamblea extraordinaria de Radio Topo, y cómo no, la fastidiosa preocupación antifascista.<br />
En esta época, los nazis tenían un local en la calle Montecarmelo, que está entre las Delicias y la Almozara, y se dejaban ver bastante por los altos de la Aljafería, intimidando y agrediendo, por lo que convocamos un par de concentraciones justo en las zonas donde más presencia tenían. Después de una de ellas, un numeroso grupo de personas se enfrentó con los fascistas en la propia calle Montecarmelo. Se tuvieron que encerrar en su propio local, que estuvo a punto de ser asaltado. La inminente llegada de la policía lo impidió.</p>
<p>No tuvimos tanta suerte nosotros una madrugada de domingo, cuando el CSR fue atacado por un grupo de nazis, que forzaron la persiana y destrozaron lo que encontraron dentro hasta que, probablemente, el estruendo causado por ellos mismos al reventar un monitor de televisión les hizo huir. La denuncia ante la policía cayó en saco roto, pero no así la denuncia social. A la semana siguiente se convocó un pasacalles en el que se visitaron las viviendas de los tres nazis más conocidos del barrio, para señalarles públicamente ante sus vecindarios. El asunto no apareció en los medios pero fue muy comentado en plazas y mercados. Lo cierto es que en los meses siguientes estos individuos fueron sometidos a una presión constante que tuvo como resultado la práctica eliminación de la presencia nazi en La Almozara durante varios años.<br />
Sin embargo, no fueron los problemas internos ni la ultraderecha quienes acabaron con el Centro Social, sino la Policía de Barrio del Ayuntamiento. Instalada en la Almozara desde el año 98, nuestro local fue, desde el principio, un punto de atención preferente de sus actuaciones. Hasta cincuenta y dos veces en un año acudieron al piso de arriba a medir los decibelios, consiguiendo en cuatro de ellas los niveles necesarios para denunciarnos. A esto se añadieron los problemas para conseguir la licencia de apertura, ante una normativa que dificulta en extremo el caso particular de las asociaciones sin ánimo de lucro. La actitud  de los agentes contribuyó a provocar más de un altercado en sus frecuentes visitas, lo que incluso nos llevaría a hacer una interpelación al comisario en la Junta de Distrito. Éste despertó nuestro sentido de la vergüenza ajena al informar de que tenía constancia de que nuestro local era “un centro de reunión de ultras”, y confundir, por ejemplo, símbolos como la cruz céltica y la A de anarquía. La prensa local incluyó nuestro cierre en la campaña contra los ruidos de los bares&#8230;¡del Casco Viejo!<br />
Fue en diciembre de 1999 cuando nos llegó la orden de desalojo, que hicimos efectiva sin más, porque ya andábamos preparando lo que iba a ser al mismo tiempo solución práctica y respuesta política: la okupación de las naves de la Miju, abandonadas hacía unos veinte años, que se llevaría a cabo tres meses después.</p>
<p><em><span style="color: #ff6600;">Loren</span></em></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.zaragozarebelde.org/revolviendo-en-la-el-kolectivo-alternativo-de-la-almozara/feed</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>TURNO DE NOCHE. Nuestro granito de arena en el engranaje</title>
		<link>http://www.zaragozarebelde.org/turno-de-noche-nuestro-granito-de-arena-en-el-engranaje</link>
		<comments>http://www.zaragozarebelde.org/turno-de-noche-nuestro-granito-de-arena-en-el-engranaje#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 20 Mar 1988 15:51:19 +0000</pubDate>
		<dc:creator>jdmonteagudo</dc:creator>
				<category><![CDATA[La Almozara]]></category>
		<category><![CDATA[Movimiento obrero]]></category>
		<category><![CDATA[Huelgas generales]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.zaragozarebelde.org/?p=797</guid>
		<description><![CDATA[Hubo en aquellos años varias huelgas generales. Gentes de los sindicatos -CATA, CCOO y su Izquierda Sindical, CGT o CNT Aragón, CNT, CUT, STEA, TIB, UGT, USO&#8230;-, trabajadores/as, estudiantes, organizaciones de izquierda, hicieron miles de actividades (mítines, asambleas, propaganda&#8230;) contra los planes de los gobiernos. Planes a favor siempre de la patronal y la banca [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[
<a href='http://www.zaragozarebelde.org/turno-de-noche-nuestro-granito-de-arena-en-el-engranaje/f_00546' title='Huelga General'><img width="150" height="150" src="http://www.zaragozarebelde.org/wp-content/uploads/1988/03/f_00546-150x150.jpg" class="attachment-thumbnail" alt="" title="Huelga General" /></a>
<a href='http://www.zaragozarebelde.org/turno-de-noche-nuestro-granito-de-arena-en-el-engranaje/lcr-pintada001' title='Pintada LCR'><img width="150" height="150" src="http://www.zaragozarebelde.org/wp-content/uploads/1988/03/lcr-pintada001-150x150.jpg" class="attachment-thumbnail" alt="" title="Pintada LCR" /></a>

<p>Hubo en aquellos años varias huelgas generales. Gentes de los sindicatos -CATA, CCOO y su Izquierda Sindical, CGT o CNT Aragón, CNT, CUT, STEA, TIB, UGT, USO&#8230;-, trabajadores/as, estudiantes, organizaciones de izquierda, hicieron miles de actividades (mítines, asambleas, propaganda&#8230;) contra los planes de los gobiernos. Planes a favor siempre de la patronal y la banca y contra los intereses de los y las asalariadas. Dentro de las respuestas obreras, unos se entregaban más en la calle y otros en las mesas de negociación posteriores. Viví la huelga general del 26 de junio de 1985, la del 14 de diciembre del 88 -el famoso 14D-, la del 28 de mayo del 92, 27 de enero del 94, 20 de junio del 2002.<br />
Aparte del trabajo de preparación estaban los piquetes del mismo día. O de la misma noche más bien.<span id="more-797"></span><br />
No era broma estar en los piquetes. Hubo miles de heridos, muchos graves, y en otras localidades incluso muertos. Manuel Isaac Álvarez, Gonzalo Ruiz, el chaval que mató el joyero en Asturies, y otros&#8230;a ellos y a los que pasaron por el hospital dedico esta pequeña memoria.<br />
Recibir un pelotazo a dos metros, en el pecho o en la cara, duele. Ser apaleado en el suelo con porras, y patadas, o botes de humo disparados a dar a la gente&#8230; esas cosas que salen poco en las crónicas periodísticas. &#8220;Nunca la violencia&#8221; que dicen los gobernantes.<br />
Vi o me contaron.<br />
En la del 85, estaríamos unas cuatrocientas personas cortando la carretera de Logroño para detener los autobuses de esquiroles de la General Motors y demás empresas. Llegó la guardia civil. Zamora, dirigente de CCOO, y el mando de la guardia civil negociaron separar varios metros a los dos grupos -que estaban pegados, tocándose- &#8220;para evitar incidentes&#8221;. En cuanto les dejamos sitio para bajar los fusiles con las bocachas dispararon a bocajarro. Luego cargaron con las porras. Un picoleto empezó a darle a Zamora con el mango de un pico. Si no lo para el mando, lo matan. Despejada la carretera, avanzaron los autobuses. Al primero le reventaron el cristal delantero con una lluvia de piedras. A muchos de los siguientes, las ventanas laterales. Desayuno con diamantes para los esquiroles. Esa noche la policía asaltó la sede de CCOO. Algunos policías que intervinieron habían estado allí días antes, haciendo octavillas para sus reivindicaciones laborales. Pero el trabajo es el trabajo.<br />
En la Plaza del Carbón (o Salamero) un policía usó su pistola contra un miembro de un piquete. Afortunadamente se le encasquilló, porque lo tenía a un metro. La gente se quedó blanca, y el que estuvo a punto de recibir el tiro, más.<br />
En otras huelgas las cargas fueron bastante duras, sobre todo en los puentes, la entrada de TUZSA o en El Corte Inglés (empresa puntera en represión sindical). En el puente de la Almozara le reventaron la cara a uno del MCA. El antidisturbios bajó y fue directamente a por él -por ser dirigente conocido-. Le dio una hostia fortísima, de abajo hacia arriba, en la nariz. Es un golpe bastante peligroso, por cierto. En el quirófano lo apañaron bastante.<br />
Había mucho miedo en los puestos de trabajo: te podían despedir, no renovar el contrato, buscarte problemas&#8230;Las amenazas del gobierno y la patronal eran veladas -en los medios de comunicación- o directas y claras en las empresas. A la gente la llamaban al despacho, etc. La propaganda, las asambleas y, también, los piquetes, ayudaban a parar ese miedo. Se hacía todo lo que se podía: sentadas, bloqueos con los cuerpos en las entradas de las empresas, se siliconeaban cerraduras de las empresas medianas o grandes -esto era tarea fundamental-, se desconectaban las farolas de la calle; en algún caso se ponían barricadas -incluso con neumáticos ardiendo- pero en Zaragoza era poco habitual. Según como transcurría la noche con sus cargas policiales más o menos numerosas había gente que apedreaba bancos, autobuses urbanos o empresas. O hacían saltar las alarmas de los bancos para tener entretenida a la policía. Luego por el día cambiaba todo bastante. Los piquetes eran más numerosos. Y las manifestaciones y concentraciones de estudiantes y trabajadores creaban un clima más favorable a la huelga.<br />
Una huelga de olas, 2008.</p>
<p><span style="color: #ff6600;"><em>Adolfo Allué Blasco</em></span></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.zaragozarebelde.org/turno-de-noche-nuestro-granito-de-arena-en-el-engranaje/feed</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>SOLIDARIDAD VECINAL CON LA HUELGA DE AUTOBUSES</title>
		<link>http://www.zaragozarebelde.org/solidaridad-vecinal-con-la-huelga-de-autobuses</link>
		<comments>http://www.zaragozarebelde.org/solidaridad-vecinal-con-la-huelga-de-autobuses#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 20 Mar 1986 15:46:09 +0000</pubDate>
		<dc:creator>jdmonteagudo</dc:creator>
				<category><![CDATA[La Almozara]]></category>
		<category><![CDATA[Movimiento obrero]]></category>
		<category><![CDATA[Movimiento vecinal]]></category>
		<category><![CDATA[TUZSA]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.zaragozarebelde.org/?p=793</guid>
		<description><![CDATA[Los trabajadores de TUZSA comienzan una huelga por una serie de reivindicaciones, no sólo económicas, lo cual supuso que desde diferentes ámbitos decidiéramos apoyarla. En aquellos momentos yo era miembro de la Junta de la Asociación de Vecinos (AVV) de la Almozara en la que se planteó dar apoyo a esta huelga. Un grupo de [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[
<p>Los trabajadores de TUZSA comienzan una huelga por una serie de reivindicaciones, no sólo económicas, lo cual supuso que desde diferentes ámbitos decidiéramos apoyarla. En aquellos momentos yo era miembro de la Junta de la Asociación de Vecinos (AVV) de la Almozara en la que se planteó dar apoyo a esta huelga. Un grupo de personas comprometidas en diferentes movimientos sociales de la ciudad nos pusimos desde el primer momento en contacto con el Comité de Huelga  y empezamos a participar de una manera activa en las asambleas y en todas las propuestas que salían de la propia asamblea. Existían diferentes comisiones, piquetes de extensión e información. Se dio un claro apoyo, por lo menos de una parte del movimiento ciudadano, a esta huelga.<br />
<span id="more-793"></span>La organización fue absolutamente asamblearia y el movimiento de mujeres tuvo una gran importancia. Me organicé junto a numerosas compañeras, mujeres, novias de los trabajadores, pasando todas a ser una parte importante en el desarrollo de la huelga. Se trataba de que las mujeres apoyasen la huelga, cuestión  muy decisiva para poder resistir. Fuimos una parte activa, formamos parte de piquetes, de comisiones encargadas de difundir e informar de los objetivos de la huelga a través de los medios de comunicación. Estuvimos encerradas con los compañeros y participamos en las asambleas. Como miembro de una AVV la experiencia fue tremendamente enriquecedora. Fueron dos meses muy duros, viví totalmente inmersa en la huelga.  Las muestras de solidaridad entre  los huelguistas por una parte y las que llegaban desde fuera (también económicas) hicieron posible el poder resistir.<br />
En mi barrio nos planteamos una forma  práctica de apoyar que consistía en pasar por las paradas de autobuses, y a las  personas que estaban en ellas les explicábamos lo que estaba ocurriendo, informándoles del desarrollo de la huelga. Además íbamos con coches particulares y les invitábamos a subir para llevarlos a diferentes puntos de la ciudad  y así contrarrestar la falta de autobuses. Durante unos días hicimos esto,  además proponíamos a los ciudadanos que compartieran coches. Por supuesto pegábamos carteles de apoyo, pidiendo la solidaridad de los vecinos y vecinas.<br />
Creo que fue un claro ejemplo de solidaridad  del movimiento ciudadano con una huelga obrera.</p>
<p><em><span style="color: #ff6600;">Asun Gulina</span></em></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.zaragozarebelde.org/solidaridad-vecinal-con-la-huelga-de-autobuses/feed</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>LA LUCHA POR EL TRASLADO DE INDUSTRIAS QUIMICAS DE ZARAGOZA</title>
		<link>http://www.zaragozarebelde.org/la-lucha-por-el-traslado-de-industrias-quimicas-de-zaragoza</link>
		<comments>http://www.zaragozarebelde.org/la-lucha-por-el-traslado-de-industrias-quimicas-de-zaragoza#comments</comments>
		<pubDate>Sat, 19 Mar 1977 21:35:45 +0000</pubDate>
		<dc:creator>jdmonteagudo</dc:creator>
				<category><![CDATA[La Almozara]]></category>
		<category><![CDATA[Movimiento vecinal]]></category>
		<category><![CDATA[Almozara]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.zaragozarebelde.org/?p=786</guid>
		<description><![CDATA[El año de 1976 fue un punto de inflexión en el movimiento de barrios no solo porque se logró a través de las Asociaciones de Vecinos el crear una plataforma de trabajo y de lucha unitaria, sino porque se pasó del trabajo semiclandestino de los comités de barrio a un movimiento de masas con un [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: left;">El año de 1976 fue un punto de inflexión en el movimiento de barrios no solo porque se logró a través de las Asociaciones de Vecinos el crear una plataforma de trabajo y de lucha unitaria, sino porque se pasó del trabajo semiclandestino de los comités de barrio a un movimiento de masas con un amplio carácter asambleario, cerrándose así, junto al movimiento obrero y estudiantil, el tercer frente de oposición a los últimos vestigios de la dictadura.</p>
<p style="text-align: left;">Aunque habían sido varios los intentos que en la Almozara se habían realizado con anterioridad, no será hasta enero de 1977 cuando finalmente empiezan las luchas y las reivindicaciones de manera masiva dirigidas por una Asociación de vecinas y vecinos renovada (hasta este momento estaba formada por personas afines al movimiento), y en la que habíamos entrado a trabajar personas con una clara ideología de izquierdas.</p>
<p style="text-align: left;"><span id="more-786"></span>El trabajo se realizó en dos planos muy diferentes pero complementarios. Por un lado, desde la aprobación en el mes de abril de la ley que suprimía el anterior marco jurídico, se incidió en el cambio de la situación jurídica de la asociación convirtiéndola en asociación de vecinas/os, lo que nos permitió huir del presidencialismo jerárquico de las asociaciones de cabezas de familia y acercarnos a un sistema de participación directa y asamblearia, recuperando así a una buena parte de antiguos socios. Junto a este cambio en el método de trabajo, y como complemento a lo anterior, el primer objetivo que nos planteamos fue el confeccionar una tabla reivindicativa del barrio, donde la lucha contra la Industria Química (IQZ) y la autopista, que nos aislaba al barrio, pasan a ser los objetivos prioritarios, que no únicos.</p>
<p style="text-align: center;">
<p style="text-align: center;"><a href="http://www.zaragozarebelde.org/wp-content/uploads/2009/03/f_00194.jpg" rel="prettyPhoto[g786]"><img class="size-medium wp-image-787 aligncenter" title="Quimica fuera!" src="http://www.zaragozarebelde.org/wp-content/uploads/2009/03/f_00194-300x207.jpg" alt="Quimica fuera!" width="300" height="207" /></a></p>
<p style="text-align: center;">
<p style="text-align: center;">
<p style="text-align: center;">
<p style="text-align: center;">
<p style="text-align: center;">
<p style="text-align: center;">
<p style="text-align: center;">
<p style="text-align: left;">El cambio se dejó ver bien pronto, lo que prueba la necesidad que había en el barrio de acabar con estos problemas citados. El día 1 de octubre se celebra una manifestación convocada por la asociación, en la que más de diez mil personas recorren la ciudad en protesta por la autopista y por la industria química. Cierto que concentraciones y movilizaciones había habido durante todos los meses pero no de forma tan masivas. El éxito rotundo de esta movilización hace que a partir de este momento se tome más en serio a la asociación. Y que empiece a ser un motivo de preocupación para las autoridades tardofranquistas. Así, en noviembre de 1977, en un claro intento desmovilizador, se celebra una reunión en la asociación en la que participan, además del gobernador (el después famoso Aina), el alcalde, dos concejales y el delegado carreteras, proponiéndose una mesa de negociación. Después de tres reuniones -la cuarta ya no se convocó- nos dimos cuenta de que por parte de la administración solo querían entretenernos y darnos largas ante cualquier reivindicación.</p>
<p style="text-align: left;">La vía que teníamos que seguir estaba clara y eran los vecinos los que la habían trazado. Volvimos a retomar las asambleas, que era de donde habían salido todas las propuestas, y empezamos nuevas movilizaciones, con la quema en diciembre de una maqueta que representa a la química, y ya en enero comenzamos una serie de concentraciones en la autopista con la que logramos parar las obras de la autopista: se dio la circunstancia casual de que algunas máquinas se estropearon y que otras –tal vez debido a la impericia del conductor, que se había ausentado- se caen por el talud.  Y tantas veces como íbamos aparecía la fuerza pública. Y para que no faltara nada en esta espiral de intimidación, el presidente de la asociación es llamado a declarar sobre, supongo, que la impericia del conductor o por qué se averiaban sus maquinas.</p>
<p style="text-align: left;">Pero no eran solo las obras de la autopista. Después de una de estas concentraciones un grupo de vecinos  se acerca a la química y con maderos tiran un trozo de tapia. Además, todos los sábados por la noche, nos acercábamos (más de doscientos vecinos por término medio) con bolsas de basura para echarla  al otro lado de la puerta de la química. El lema era devolverles una pequeña parte de la basura que ellos nos echaban.</p>
<p style="text-align: left;">Las reivindicaciones estaban claras. No queríamos que la autopista que estaban construyendo en la margen izquierda del barrio supusiese un aislamiento para el barrio, por lo que pedíamos un paso a las Delicias. Por otra parte la industrial química debía desaparecer, además de la contaminación que había en el barrio, su ubicación impedía el desarrollo del barrio.</p>
<p style="text-align: left;">Desde el primer momento fuimos conscientes del problema que podían suponer los puestos de trabajo, sabíamos que se utilizarían como chantaje por parte de la empresa, como así ocurrió. Por este motivo nos pusimos en contacto con los trabajadores y con los sindicatos. Nuestra reivindicación siempre tuvo en cuenta esta situación y por lo tanto pedíamos su erradicación y traslado a otro lugar respetando todos los puestos de trabajo. La situación con la que nos encontramos es que la mayoría de los trabajadores (no afiliados hasta este momento) se afiliaron, a partir de aquí, mayoritariamente a CCOO,  puesto que la postura de este sindicato fue la de no mover la Industria del barrio, esto es, la misma que la empresa. Se vivieron momentos muy duros en los que los pocos trabajadores que apoyaban la postura de la asociación tuvieron serios problemas, igual que algunos miembros de la asociación que fuimos amenazados. Así, en las negociaciones con la empresa, nos sentábamos en una parte, la asociación y la CSUT (sindicato que apoyaba nuestra alternativa, que garantizaba los puestos de trabajo, puesto que siempre en todas las negociaciones uníamos la erradicación y el traslado de la empresa respetando todos los puestos) y por otra la empresa con sus abogados y CCOO.</p>
<p style="text-align: left;">Los meses de febrero y marzo de este año fueron especialmente intensos. En febrero, un grupo de vecinos nos trasladamos a Madrid, a una entrevista con el entonces Ministro de Urbanismo Garrigues Walker y con Diamante, Director General de Carreteras. Nuestra mejor tarjeta de visita fueron nuestras movilizaciones puesto que nada más llegar al ministerio, todos –hasta los ujieres que esperaban con varios cientos de acreditaciones- eran conocedores de la situación límite a la que se había llegado en las protestas. Y obtuvimos lo que el barrio pedía al llegar a unos acuerdos que recogían la construcción de un paso a las Delicias tanto para vehículos como para peatones. Esto supuso una obra valorada en ciento cincuenta millones de pesetas de las de entonces, puesto que la autopista ya estaba terminada. Paso que denominamos, una vez construido, como Travesía de la Unidad Vecinal.</p>
<p style="text-align: left;">Pero si un problema estaba encauzado, aun faltaba el de la Química. El día 25 de febrero habíamos solicitado permiso para una manifestación el 8 de marzo. El primer día del mes, en un claro intento de amedrentar, se requiere al presidente de la asociación para que pase por la comisaría de Delicias y el 3 de marzo nos llega la comunicación donde se prohíbe la manifestación, alegando que ya habíamos hecho una por el mismo motivo, aunque en el fondo son órdenes que provienen directamente de Madrid. La convocatoria se mantiene y el gobernador multa al presidente de la asociación (hecho que quedó después en agua de borrajas). Se pide el apoyo de las distintas fuerzas políticas y se convoca una rueda de prensa en el Pignatelli. El PCE se vuelve atrás desconvocando la concentración que se había convocado para el 8 e intenta negociar por su cuenta con el gobernador. Semana de grandes tensiones políticas  y de continuas mesas de partidos. El PCE, desoyendo a la asamblea del barrio, negocia con el gobernador y propone a cambio de la manifestación, un mitin en un local cerrado diez días después con posible manifestación a la salida. Esto no es aceptado por una muy concurrida asamblea que se realiza en la asociación y además se propone convertir en día 8 de marzo en una jornada de lucha y huelga general del barrio, como respuesta al recorte de nuestros derechos. Así las cosas, el PCE decide retirarse de la convocatoria y no participar en las movilizaciones acordadas por la asamblea.</p>
<p style="text-align: left;">Para lograr el seguimiento masivo de la jornada de lucha y huelga general, se convoca una rueda de prensa por parte de las asociaciones vecinales y sociales de Zaragoza que firman un documento de apoyo, y se ponen carteles por todo el barrio convocando la jornada de huelga. Resultado: se manifiestan más de seis mil personas y cierra todo el barrio; más de cien personas se organizaron en piquetes informativos, a todas luces innecesarios, ya que todo el barrio se sumó voluntariamente al cierre.</p>
<p style="text-align: left;">La jornada de lucha consistió en el cierre de empresas, bares y comercios  y una charanga  que a partir de las cinco de la tarde recorrió todo el barrio. Los partidos que la apoyaron mantuvieron los acuerdos que consistían en que en todo momento la asociación asumía la dirección de la jornada. Se terminó con una numerosísima concentración. La asociación valoró esta jornada muy positivamente.</p>
<p style="text-align: left;">La guinda a esta jornada fue la tan esperada sentencia del Tribunal Supremo sobre la Química. El 10 de marzo de 1978, el Tribunal Supremo dice que el Ayuntamiento tiene que ejecutar en el plazo de dos meses sus acuerdos de precintado y cierre de las instalaciones de la empresa. Sentencia que nos llena de argumentos, de los suyos, de los formales, porque de los otros no nos hacían falta, pero que nos sigue manteniendo alerta frente al Ayuntamiento para que cumpla la sentencia.</p>
<p style="text-align: left;">El barrio no cae en el error de desmovilizarse, al contrario. Por otra parte seguimos las concentraciones en la autopista para que, mientras se realizan las obras, se instalen semáforos y se descatalogue como autopista (imprescindible para poner semáforos), cuestión que se consigue. Por otra parte, tenemos que seguir con nuestras movilizaciones y comparecencias puesto que empiezan los recursos por parte de la empresa y, además, el Ayuntamiento no aplica la ley. Fueron numerosas las visitas al alcalde, concentraciones, cortes de tráfico, etc&#8230;  Van a ser muchos meses sin descansar una sola semana, pero gracias al tesón de un barrio se consiguió vencer a una gran empresa como era la IQZ.</p>
<p style="text-align: left;">El barrio, tras tantos años de entrega y compromiso bien se merecía una celebración. El día 6 de mayo se organizó una fiesta en el barrio para celebrar estos primeros éxitos que tuvieron continuidad en los meses siguientes: en junio el Consejero de Urbanismo y Obras Públicas de la DGA pide el desalojo de la Química y dice que se opondrá a cualquier intento de reestructuración de  la plantilla. A finales del año 1979 se cierran los hornos de sulfúrico (principal causa de la contaminación) y a  primeros del año 1983 empieza el desmantelamiento de la IQZ, trasladándose a otro municipio y respetando todos los puestos de trabajo.</p>
<p style="text-align: left;">El proceso fue larguísimo y muy duro. Esto es un resumen en el que no se si habré sabido reflejar el proceso que vivió todo un barrio, organizado en torno a la asociación y a través de asambleas. Fue un proceso claramente comunitario, con muchas zancadillas por el camino hasta por parte de quien no debería haberlo hecho. Al final el barrio consiguió algo que parecía imposible, pues éramos David contra Goliat. El movimiento vecinal salió tremendamente fortalecido y la conciencia de barrio se consolidó.</p>
<p style="text-align: left;"><em><span style="color: #ff6600;">Asun Gulina</span></em></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.zaragozarebelde.org/la-lucha-por-el-traslado-de-industrias-quimicas-de-zaragoza/feed</wfw:commentRss>
		<slash:comments>1</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>

