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PACIFISMO EN LA DÉCADA DE LOS OCHENTA Y REFERENDUM OTAN

Aquí sentados, tres amigos con la alegría de vernos, pues con el día a día a veces es difícil y lo espaciamos. ¡Por fin nos juntamos!, recordamos… ¡uf, qué morriñas de algunos recuerdos!

Los tres estuvimos juntos en el Colectivo por la Paz y el Desarme, donde nos conocimos. Aparecimos por allí siguiendo los pasos de compañeros de militancia desde partidos recientemente desaparecidos, o por el compromiso de unir luchas sindicales con movimientos sociales y pacifistas, o porque a alguien conocimos metido en estas causas… siempre buscando causas nobles que merecieran la pena.

Nos encontramos allí con un grupo de personas variopintas, de distintas procedencias, como nosotros, pues había comunistas de todas las ramas, sindicalistas, algún anarquista, cristianos, ex socialistas… un amigo nuestro, que entonces era muy joven, conoció en la cárcel a algunos trotskistas; también se  animó a venir y participar, hecho que le hizo cambiar sus andares.

Las primeras asambleas por noviembre de 1982  en plaza La Seo y en la calle San Miguel fueron en torno a extender la idea del peligro en que se encontraba la humanidad ante una guerra nuclear, pidiendo la prohibición de armas atómicas y de destrucción masiva. Al principio teníamos grandes discusiones, discrepancias y acalorados debates; cuando  decidimos funcionar tomando las decisiones por consenso, resolvimos muchos problemas y ganamos en eficacia.

Existía en nuestro entorno (y bastante generalizado entre la sociedad) un rechazo hacia lo norteamericano, ¿sería por recuerdos no dignificantes de la dieta de “leche en polvo norteamericana”?, ¿o por saber de la hipocresía de los que se proclamaban los mas demócratas aunque tendieron una mano al dictador?, o ¿por su posición económica ventajosa?, o ¿porque se nos llevaban nuestro aceite de oliva?, o vete a saber por qué… ¡sus chalés en Utebo!… El caso era que su prepotencia bélica mundial alineada en la OTAN y su enfrentamiento al otro coloso bélico, la URSS y el Pacto de Varsovia (las noticias del mismo cada día eran mas alarmantes), hacía que nuestro miedo aumentase sabiendo que podíamos estar en medio del cotarro si llegaban a las manos, y más tan cerquica de sus asentamientos: con la base norteamericana de Zaragoza, y otras instalaciones estratégicas no tan conocidas como el observatorio militar de El Frasno y el campo de tiro de Caudé, así como el campo de tiro de las Bardenas Reales, entre Aragón y Navarra.

Desde el colectivo pretendíamos en aquel momento involucrar a toda la sociedad, no solo al movimiento social emergente, sino también a las instituciones públicas, en torno a alternativas de paz y en contra de las guerras y los conflictos armados.

Por entonces el PSOE cambia su promesa del programa electoral “OTAN, de entrada no” (con el que gana las elecciones) y hace que en el parlamento y en la calle se debata justamente lo contrario: no quiere que salgamos de ella. ¿Cómo iba a explicar a su electorado y parte de su militancia el cambio tan radical que había dado al decir sí a la permanencia en la OTAN, cuando en su programa había prometido la salida?

Durante 1983 y 1984 colaboramos en la campaña de municipios desnuclearizados; se consiguió que más de cuatrocientos ayuntamientos de toda España apoyaran mociones en la que declaraban su territorio libre de armas nucleares.

También en 1983 se hizo la primera campaña con el lema “Primavera por la Paz”, con charlas, exposiciones, acciones… y los primeros encuentros pacifistas del Estado y de Aragón. De estos encuentros surgen las campañas para pedir un referéndum para salir de la OTAN.

El 29 de Mayo de 1983, organizamos con entusiasmo y gran acogida el  “Puente por  la Paz”.  Queríamos unirnos con nuestras manos en una cadena humana desde el colegio de EGB Castillo Palomar hasta la verja de la base americana. Ese día acudimos la mayoría andando desde Zaragoza hasta el kilómetro que nos había correspondido, claro que hasta Zaragoza había acudido gente de todos los pueblos de Aragón. Las organizaciones y numerosas personas que nos habíamos repartido para completar la cadena permanecimos sentados en el suelo, allí, en nuestro lugar, charlando, compartiendo bocata, con la ilusión y la incertidumbre de poder conseguirlo al mismo tiempo… Los compañeros de la organización nos distribuían y nos informaban con los pases en moto (no había móviles) de cómo se iba desarrollando la cadena, hasta que en un momento concreto nos dijeron: “Cogeos ya de las manos”. Un poco más tarde se supo: ¡Se había conseguido!. Hubo un gran entusiasmo y como en otros momentos emocionantes todos acabamos cantando el “Himno de la Libertad” de Labordeta. ¡Acudimos veinticinco mil personas!

Nos dio una gran fuerza tanto al colectivo como al movimiento social pacifista de Zaragoza y de todo Aragón. Siguieron más manifestaciones, actos y recogida de firmas para pedir el referéndum. Destacamos de entre todas ellas la I Marcha a la Base, con los lemas: “Por un referéndum claro ya para salir de la OTAN” y “Desmantelamiento de la base” el 20 de mayo 1984. También la concentración de protesta por la venida de Reagan a España a renovar los convenios bilaterales, en el paseo Pamplona el 5 de mayo del 85, en la que formamos unas grandes letras de “OTAN NO” entre las más de veinte mil personas que acudimos. Y las dos Marchas de Aragón por la Paz de 1984 y 1985, una andando y otra en bicicleta, en las que recorrimos mil trescientos kilómetros y pasamos por más de ciento cincuenta pueblos; o el Tren por la Paz Lisboa-Moscú, una idea muy bonita pero difícil de realizar, pues detrás de las puertas de los ayuntamientos de las grandes ciudades había personas de distintas sensibilidades. Muy a nuestro pesar no se pudo, pero sin embargo sí que se consiguió el Tren por la Paz Zaragoza-Madrid, y una gran manifestación en Madrid, con quinientas mil personas.

Por estas presiones pacifistas y las de todo el Estado español se consiguió que el 5 de febrero de 1986 el gobierno del PSOE decidiera  hacer el referéndum “Sí o No a la permanencia de España en  la OTAN”, aunque tuvo que incluir estas tres condiciones: la no incorporación a la estructura militar, la prohibición de instalar armas nucleares en territorio español y la reducción progresiva de la presencia militar de EEUU.
El gobierno  PSOE hizo una intensa campaña por el Sí. Pero, ¡qué difícil se lo pusimos! El día 9 de febrero de 1986 sondeos de El País daba un 39% al No y un 21% al Sí. La repercusión social en torno a toda la campaña del referéndum fue tan importante que estuvo a punto de crear una crisis de estado. Se hablaba en la prensa de que se tendrían que adelantar las elecciones.

Fue una gran campaña del movimiento pacifista en toda España. En Zaragoza nos implicamos sin descanso, pedíamos horas en el trabajo para dedicarnos a la campaña…, se hicieron charlas por todo Zaragoza, pueblos y ciudades de Aragón, propaganda, actos, fiestas…. Se  creó en la sociedad una importante tendencia al No. Pero las intervenciones reiteradas en Televisión Española de Felipe González, y sobre todo la última, con un discurso de medias verdades, haciendo paralelismo entre entrar en la OTAN y conseguir desarrollo y libertades, mas las amenazas de dimisión en caso de perderlo, así como la carta personal que envió a todos los ciudadanos de España, nos llevaron a que el 12 de marzo de 1986 perdiéramos el referéndum, a  pesar de que en Euskadi, Cataluña y Canarias ganó el No.

Un gran desánimo pasó por nosotros. Pero el movimiento pacifista no se rindió y siguió insistiendo con sus campañas de “OTAN no, bases fuera” a lo largo de los años 1986–1990, revindicando la anulación del convenio bilateral con EEUU y el desmantelamiento de las bases con los lemas siguientes:
-II Marcha: “¡Que se vayan! ¡Por el desmantelamiento de la base americana!”, 1 de junio 1986.
-III Marcha: “¡Un año de OTAN se nota!, bases fuera”, 31 de mayo 1987.
-IV Marcha: “A desalambrar”, 24 de abril de 1988.
-V Marcha: “Los vamos a barrer”, 20 de abril 1989.
-VI marcha: “Saltemos nuestro muro”, 20 de mayo de 1990.

En el 1992 vimos salir de la base de Zaragoza a casi todos los estadounidenses, algo influiríamos ¿no?.

Queremos resaltar también que el Referéndum contenía tres condiciones que no se han cumplido: la primera, la no pertenencia al Comité Militar (el PP nos metió en 1997); la segunda, no al tráfico de armas nucleares (ningún gobierno se ha preocupado de verificarlo en el tráfico masivo de aviones, barcos o submarinos norteamericanos o ingleses); la tercera, la reducción progresiva de permanencia norteamericana (Rota se ha multiplicado, Bétera en Valencia se ha convertido en una nueva base de la OTAN y en Zaragoza se habla de instalar un centro de inteligencia). Tampoco podemos olvidar que la pertenencia a la OTAN, y luego el gobierno de Aznar, nos llevaron a una guerra de verdad en el Golfo Pérsico.

“¡OTAN no, bases fuera!” se  quedó entre nosotros como un lema del pacifismo Zaragozano que aún sigue vigente, cuántas veces en estos años los tres amigos nos hemos encontrado en la calle gritando el mismo lema. Como también se quedó la complicidad y amistad durante más de veinticinco años.

Ángela, Ulfrido e Irene

1 comentario

1 Commentario realizado

  1. Francho de jaca mayo 31, 2010 22:35

    Ha sido para mi muy agradable a pesar de todo, recordar todo aquello.
    Sin aquella lucha no creo que hubiera sido posible, el no a la guerra….
    Gracias por vuestro relato, y sobre todo por vuestra lucha.

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