zgz rebelde

zaragoza rebelde – 1975, 2000 – movimientos sociales y antagonismos

VEINTE AÑOS DE LAS PRIMERAS DETENCIONES *

Habían ejecutado a garrote vil unos meses antes al militante anarco-comunista Salvador Puig Antich y al preso polaco Heinz Chez, lo que motivó el proceso a Els Joglars por su obra “La torna”. Había manifestaciones (“comandos” se decía entonces), reuniones clandestinas en el Centro Pignatelli, octavillas hechas a “vietnamita”… y sobre todo, miedo, mucho miedo.
Con las Asociaciones de Cabeza de Familia (ACF), embrión de la FABZ, que acababan de ver la luz legal, las y los antifranquistas teníamos una plataforma desde la que luchar contra la Dictadura –o lo que era lo mismo, en defensa de las reivindicaciones de los barrios- con cierta seguridad. No hacía falta coartada para asistir a una asociación legal.
Mi amigo Miguel Trasobares y yo éramos los “más críos”. Yo creo que todavía no había cumplido los catorce años, y Miguel era sólo un año y medio mayor que yo. Pero no nos perdíamos los debates conspiratorios de Ricardo Berdié, José Luis Trasobares, Luis Murúa… y tantos otros que entonces se curraban las asociaciones de San José, aunque nosotros ya teníamos suficiente con los Comités de Estudiantes (CCEE), lógicamente clandestinos.

Fue en una campaña por la mejora del transporte público cuando instalamos una mesa en la avenida San José para repartir propaganda y recoger firmas. Había miedo, entonces esto eran “hazañas bélicas”. De repente, los más veteranos dijeron “¡sociales!”, en alusión a que se aproximaba un coche de la Brigada Político-Social, actual Brigada de Información.

En décimas de segundo, los mayores desaparecieron, como debían hacer, y allí quedamos Miguel y yo, al frente de una mesa que olía a rojo, a subversión. Del tétrico “1.500” negro salieron los famosos sociales el Maestro y el Yeyé y, tras alucinar con nuestro aspecto infantil, nos introdujeron en el Seat con todo el material de la ACF…  directos al Paseo María Agustín.
Nuestro principal temor era una carpeta con revistas cubanas, puesto que lo demás no era ilegal. La maquinaria de la asociación, abogados, etc, se puso inmediatamente en marcha porque temían por nosotros, pero en Jefatura todo era rutina, salvando el asombro por tener allí a dos críos con quienes no sabían qué hacer. No hubo torturas, tan solo la ficha, algún comentario sarcástico, un intento de asustarnos, el interrogatorio reglamentario y a la calle.
Después de veinte años, resulta gratificante comprobar que la sede de la FABZ se ha convertido en una especie de “sede ciudadana”, donde se reúnen desde las madres de los insumisos hasta los grupos autónomos. Ahí ha nacido la ASAPA de apoyo a los presos, la Comisión de Defensa de Inmigrantes y decenas de colectivos sociales progresistas de todo tipo, aunque todos con el espíritu rebelde y transformador de hace dos décadas.

Porque hemos logrado muchas conquistas, pero el sistema de los poderosos sigue intacto: los “sociales” que tienen en su honor haber practicado las primeras detenciones contra el movimiento vecinal han ascendido brillantemente, y el comisario Martínez Torres, famoso torturador de la BPS, es ahora máximo jefe de la Información del Estado. Habrá que seguir luchando. ¡Adelante FABZ!

Jaime Gaspar

*Carta de Jaime Gaspar Ochoa a la revista LA CALLE de Todos, Junio 1994